SINOPSIS
¿Quién no ha pasado por tiempos difíciles? Somos adictos a los sueños, al ejercicio, al trabajo, a la televisión, al internet, a los chocolates, al refresco, a la pareja… Adicto es quien no puede abstenerse, quien se justifica por hacer las cosas mal, quien miente para cubrir sus errores, quien culpa a otros de sus equivocaciones. Fernando es adicto a las drogas.
En Perdóname la vida, una historia sobre tiempos difíciles, vidas difíciles, se pone en evidencia que, cuando se es adicto, la realidad supera la ficción.
Esta novela es una declaración de amor y valor en busca del paraíso perdido en algún lugar del corazón.

—Mi amado hijo, ¡cómo me duele verte así!
Con tubos por todos lados… Se me parte el corazón en mil pedazos, y no puedo hacer nada para remediar tus dolencias. Todas mis lágrimas no son suficientes para pedirte perdón. Quisiera que tus oídos estuvieran abiertos a mis palabras, así entenderías mi dolor; quisiera regresarte a mi vientre y darte mi amor desde el principio, acariciarte por las noches, arrullarte y cantarte canciones de cuna, sentir gusto por tus movimientos dentro de mí,decirte a cada momento que te amo. Comprar tu ropita con la ilusión de tu llegada, disfrutar de mis dolores de parto y llorar de alegría al verte llegar. Respirar tu aliento, sentir tu suave piel en mi demacrado rostro y revivir de mi agonía con tu dulce sonrisa.
“Mi querido hijo ¡Cuánto te amo! Quisiera empezar de nuevo y dirigir tus pasos hacia lugares alegres y felices, verte brillar como una estrella en el firmamento, verte crecer como un hombre de bien con pasos firmes y seguros, sin titubear por nada…
sin sufrir por nada. Si tan solo pudieras oírme por un minuto, cambiaría la imagen que tienes de mí, cambiaría mi vida por la tuya. ¡Mi querido hijo, ¡cuánto te amo!